En 1994, si componías, registrabas y publicabas un tema musical o un disco, meses después de ser distribuido te llegaban los informes de la Sociedad General de Autores indicando dónde había sido utilizado -y por tanto vendido- para informarte de tus abonos por los derechos de autor. 

La distribución en aquellos años no era ni tan sencilla ni tan rápida como actualmente con las plataformas digitales. De hecho, los vinilos se enviaban a los distribuidores de los distintos paises mediante agencias de transporte y tardaban semanas en llegar.

Estos informes son curiosos porque muestran dónde llegó tu música y dónde fue utilizada.

Aquí tienes un par de muestras de aquellos informes que demostraban el alcance de las distribuidoras y dejaban al autor con una sonrisa en la boca, porque suponía el cobro de los derechos.

Ejemplo 1994:

https://drive.google.com/file/d/1TgNptiH3rzGIRc1XdJ6P07iDb4qH0pOn/view?usp=sharing

Ejemplo 1995:

https://drive.google.com/file/d/13ubb4_JbGvsInOr-X3rZBJNf56_n_TpC/view?usp=sharing